AL FINAL, NOS VAMOS A MORIR

Publicado 10 diciembre, 2019 Por Catalina Bernal

Que esta frase no te asuste, continúa leyendo…

La mayor parte de mi existencia he vivido con esa sensación de no estar muy segura de las cosas que siento que debo hacer. La mayor parte de mi existencia he vivido con miedo de hacer lo que quiero. La mayor parte de mi existencia he dudado de las cosas que deseo. La mayor parte de mi existencia he vivido con miedo de conseguirlas. La mayor parte de mi existencia he vivido con miedo y como dice alguien por ahí, el miedo es una mierda porque te hace sentir mal y te hace temblar.

Debido a esto, he dejado de hacer muchas cosas, pero otras, las he hecho con miedo y por suerte unas cuantas han resultado bien. No sé exactamente a qué atribuir mis desasosiegos e inseguridades, sólo sé que he vivido con esa sensación desde que tengo uso de razón. Hasta hace unos años la entendía como algo pasajero; como cuando vas camino a una entrevista de trabajo o vas a encontrarte con la persona que te gusta en la primera cita, ese vacío, esa ansiedad que se supone que pasa, muchas veces no se va de mí.

Con el paso de los años he visto lo difícil que puede llegar a ser la vida, pero también sé que hay un lado bonito que encuentras cuando logras sacar la cabeza de ese océano de incertidumbres. He estado en los dos extremos y, generalmente cuando cumplo años, época que directamente se une con la época navideña, empiezo a reflexionar sobre muchas cosas al tiempo, empiezo a cuestionarme sobre si lo que he hecho ha sido lo correcto, si lo que he dicho ha sido lo que he sentido, si lo que he sentido ha sido real o sólo producto de mis angustias.

Durante las últimas semanas he pasado por un proceso podría decir que bastante emocional, he tenido mucho movimiento en mi cabeza y he entendido sentimientos que se alojaban en mi corazón y omitía. Esto tiene que ver un poco con el reciente viaje que hice a Ciudad De México, tuve el privilegio de asistir al Corona Capital, un festival de música precioso. Lo que inicialmente era un viaje de celebración, ya que iba por mi cumpleaños y por mi grado de la Universidad, terminó siendo un viaje revelador y un poco traumático por varias situaciones. Lo disfruté por supuesto, pero mis ojos se abrieron tal vez como nunca antes.

Era un viaje de primeras veces, primera vez que viajaba sola, primera vez que me hospedaba sola en un hotel, primera vez que estaría a la deriva en otro país así, sola. Tuve la fortuna de encontrarme con amigos allá, pero la mayor parte del tiempo estuve por mi cuenta. Desde luego disfruté mucho de la soledad, como siempre lo hago, de hecho el no estar acompañada no es un problema para mí, a veces me encierro tanto en mi mundo que hasta me cuesta adaptarme cuando hay mucha gente, pero bueno, les hablo de una parte de mí, bastante introvertida.

Desde entonces, y debido a ciertas situaciones muy personales y significativas que viví allí, he estado pensando detalladamente en esa sensación de miedo y zozobra con la que he vivido muchos días de vida y me he estado cuestionando acerca del tema. ¿Por qué no he podido salir de ahí? ¿Por qué me asusta tanto la vida? ¿Por qué aún cuando “emano” seguridad, no la siento? ¿Por qué a todo? Pues bien, de ahí el título de este texto,

No se trata de que no pueda vivir sin pensar en lo que pueda llegar a decir la gente, la verdad ese no es un pensamiento recurrente en mí. Tiene que ver más con mi miedo a hacer lo que me gusta y quiero, y que aun así, cuando lo hago, siento ansiedad de lo que viene después. Se trata más de entender que al final, nos vamos a morir.

No es algo que vea con temor, por el contrario, siento que me llena de valor para hacer lo que realmente siento que quiero hacer antes de que se agote el tiempo, me empuja a hacer que valga la pena el paso por este planeta y eso implica tener al margen el miedo. Estamos en una época en la que se habla abiertamente de la motivación y el autoconocimiento, estamos en un momento en el que estamos poniendo primero la salud mental, estamos en un momento en el que uno puede estar roto sin sentirse culpable, estamos en un momento en el que pedir ayuda no es de cobardes sino de valientes.

Ahora bien, toda esta introducción es para compartir con ustedes una parte de mí que tal vez no se ve en redes sociales, una parte de mí que no es fácil de explicar, una parte de mí que tal vez se parezca a una parte de ti y que a veces te agobia tanto como a mí.

Teniendo como punto de partida, el tal vez un poco escalofriante hecho de que al final, nos vamos a morir, haz las cosas que te gusta hacer, sí, suena a cliché y mensaje «Instagramero», pero intenta hacerlas, probablemente hace mucho no comes tu comida favorita, tal vez hace mucho no hablas con un amigo o familiar que quieres mucho y hace bastante ni le escribes, tal vez hace mucho no le dices ‘te quiero’ a quien realmente quieres y te avergüenza decirle, tal vez hace mucho no lees un libro que te apasione, tal vez hace mucho no te vas de viaje unos días y mueres por hacerlo, tal vez hace mucho no haces varias cosas que te harían feliz y no lo sabes.

Si después de leer eso estás “recapacitando” y estas pensando en esas cosas que has dejado de hacer por una u otra razón, es momento de detenerse, contemplarlo y por qué no, hacerlo.

Ve a ese concierto que siempre has querido ir, escríbele una carta a esa persona en la que no dejas de pensar, mira tu serie favorita por millonésima vez o descubre una que te haga reír y te enseñe algo nuevo, llama a alguien a quien no llamas hace mucho, busca el formulario de la carrera que te encantaría estudiar y aplica, empieza a trabajar en tu proyecto de emprendimiento si es tu sueño, compra un disco que te guste mucho, cocina algo que nunca has intentado, agradece por lo privilegiado que eres, llora lo que creas necesario hasta que ya no puedas más y luego levanta la mirada y encuentra el camino de nuevo, invita a salir a esa persona que te gusta, si te rechaza, es mejor saber que tal vez no es el momento, a quedarse pensando qué hubiera pasado si…

Mira el lado bueno del trabajo que tal vez ahora mismo no disfrutas mucho, aprovecha que lo tienes y si quieres algo mejor para tu vida, ve por ello sin despreciar la oportunidad, abraza a tus hijos si los tienes, mira un atardecer, canta fuerte la canción que tienes pegada por estos días, viste ese vestido o esa camisa que tienes abandonada en el closet esperando la ocasión perfecta, esta es, esta es la ocasión perfecta. Duerme si te sientes cansado, celebra si lograste lo que soñabas, no des por sentado el hecho de despertar día a día con vida, no des por sentado el hecho de haberte cruzado con nuevas personas, sal a manifestarte si sientes que este gobierno te ha robado las oportunidades y mereces un mejor trato, pero entiende también que hay varias formas de manifestarse y cada uno decide cómo hacerlo, no sientas miedo de ser tú, sé tú siempre, donde no puedas serlo, vete. Ama, ama sin miedo porque sin importar el resultado, no hay mejor sensación que esa de haber amado, (te lo dice alguien que no creía en el amor y ahora ama intensamente), comunícate con claridad, entiende que no todos van a entender tus señales, sé prudente pero no esperes tanto, edúcate, infórmate, sé útil, ayuda a alguien que lo necesite, puede ser tu propio hermano quien lo está necesitando.

Sal a tomarte esos tragos  que tienes pendiente con tus amigos, cree en ti, sé que a veces es difícil pero cree, quiero pensar que la vida lo pone a uno donde sabe que uno puede estar a la altura y más, ama a tu familia y si alguno no está, háblale que te escuchan, felicita a alguien porque logró su objetivo, felicítate a ti porque superaste las etapas duras, sal a caminar con tu música favorita en los oídos, enamórate, perdona más, sueña más y entiende al otro. No tengas miedo, y si lo tienes, transfórmalo en valentía.

¿Miedo? ¿Miedo de qué? Si al final, nos vamos a morir.

Catalina Bernal.

 

32 Comments

  • Cristian Rueda 10 diciembre, 2019 at 10:25 pm

    Ésas palabras eran las que necesitaba ahora que mi vida se encuentra revuelta y confusa, el miedo a arriesgar es lo que no nos permite avanzar. Y pues al final nos vamos a morir hay que arriesgarlo todo a veces.

    Reply
    • Catalina Bernal 11 diciembre, 2019 at 5:11 pm

      Sé prudente, pero no esperes tanto. Hacer las cosas desde el corazón y de buena manera. Vendrán tiempos mejores. Todo pasa. Gracias por leer!

      Reply
  • David 10 diciembre, 2019 at 10:40 pm

    Mi peor miedo lo vivo todos los días en mi mente.

    Reply
    • Catalina Bernal 11 diciembre, 2019 at 5:10 pm

      Sé lo que es. Lo malo no es sentirlo, lo mano es no enfrentarlo. Gracias por leer!

      Reply
  • Julián Valdés 10 diciembre, 2019 at 10:53 pm

    Guardaré este texto para leerlo cada que pueda, la verdad es muy inspirador y reconfortante, es de los grandes aportes que haces al mundo y a la vida de los demás.
    Te felicito por este blog, un abrazo.

    Reply
    • Catalina Bernal 11 diciembre, 2019 at 5:09 pm

      Me alegra que te reconforte! Gracias por leer!

      Reply
  • Wendy Rico 10 diciembre, 2019 at 11:15 pm

    Esté texto tendré que imprimirlo y pegarlo donde lo pueda ver cada mañana, a veces se nos olvida lo efímera que es la vida. Me encantó este artículo Cata ❣️✨

    Reply
    • Catalina Bernal 11 diciembre, 2019 at 5:09 pm

      Gracias por leer y comentar 🙂

      Reply
  • Diego Grimaldo 10 diciembre, 2019 at 11:20 pm

    Gracias por compartir tu experiencia y aprendizaje, gracias por dejarnos saber más de ti !!

    Reply
    • Catalina Bernal 11 diciembre, 2019 at 5:09 pm

      A ti por leer!

      Reply
  • Camilo Gómez 10 diciembre, 2019 at 11:43 pm

    Gracias Cata, en estos tiempos las redes no muestran realmente todo lo que es una persona, en este espacio has compartido textos que muchas personas sienten y sentimos como propios. Gracias una vez más por compartir otra etapa de tu vida, por hacernos dar cuenta cosas que pasamos desapercibidas.

    Pdta: te llamaría la atención hacer podcast? Otro medio para contar algun tema diferente. Un abrazo 😊

    Reply
    • Catalina Bernal 11 diciembre, 2019 at 5:08 pm

      Gracias a ti por leer! Tal vez en algún punto me interese por el Podcast! 🙂

      Reply
  • Mario Andrés Topa 11 diciembre, 2019 at 12:07 am

    Qué buen texto, gracias por abrirte con los que te leemos, al leerte siento que eres muy honesta, por eso me gusta hacerlo. También gracias por impulsarnos a disfrutar de la vida, y a luchar por nuestros sueños, cómo dice mi banda favorita, LFC, la vida es para vivirla mejor.

    Reply
    • Catalina Bernal 11 diciembre, 2019 at 5:08 pm

      Así es! A veces olvidamos el valor de lo sencillo. Gracias por leer!

      Reply
  • Uriel Alejandro Español Marroquin 11 diciembre, 2019 at 3:06 am

    Excelente texto; personalmente puedo decir que me sacaste una sonrisa, ayudaste a que recordara un poco esas pequeñas, cosas que aunque puedan ser muy sencillas son realmente las importantes.
    P.D.
    El final es el mejor ❤️

    Reply
    • Catalina Bernal 11 diciembre, 2019 at 5:07 pm

      Qué bien! Gracias por leer!

      Reply
  • Fabián Patiño 11 diciembre, 2019 at 6:09 am

    Gracias por inspirar tanto❤️, todo es muy cierto y de alguna manera debemos relajarnos y disfrutar de cada momento que tenemos.

    Reply
    • Catalina Bernal 11 diciembre, 2019 at 5:07 pm

      Más que inspirar, hablo desde mi experiencia porque tal vez alguien pase por lo mismo. No estamos solos. Gracias por leer 🙂

      Reply
  • Jenny 11 diciembre, 2019 at 7:29 am

    Gracias Catalina. Muchas gracias.

    Reply
    • Catalina Bernal 11 diciembre, 2019 at 5:06 pm

      A ti Jenny 🙂

      Reply
  • Katherine 11 diciembre, 2019 at 10:05 am

    Gracias ♥️

    Reply
    • Catalina Bernal 11 diciembre, 2019 at 5:06 pm

      A ti!

      Reply
  • Nigireth 11 diciembre, 2019 at 6:20 pm

    Palabras que se asemejan mucho a lo que he sentido durante los últimos meses del año, en ocasiones no damos la importancia que merecen personas y bendiciones que tenemos en nuestra vida, dejamos que situaciones y personas que no nos quieren hagan de ella un infierno, ese poder no lo debemos dar a nadie.
    Como dice una amiga, no darnos mala vida por nadie, ser feliz y no hacer el mal a nadie.

    Reply
  • Diana 11 diciembre, 2019 at 7:58 pm

    Me gustó mucho este blog, el miedo es algo que nos invade, que nos agobia y como dices que no nos deja hacer las cosas que queremos y de las que nos podríamos estar perdiendo, a veces por andar por ahí dejamos de hacer lo soñamos y lo que tememos, me hizo llorar un poco lo que escribiste en algunas partes, quizás porque aún no he hecho eso que le miedo no me ha dejado, que bonito haber leído esto, Me encanto😁

    Reply
  • Camila Heredia 11 diciembre, 2019 at 8:06 pm

    Wow Cata, que palabras…

    Te admiro mucho, sigo tu trabajo y me parece que lo haces genial… eres como mi ejemplo a seguir sin mentir ni exagerar, te veo, te escucho y ahora te leo y me motivo a hacer muchas cosas que tengo estancadas en mi vida por varios motivos que están plasmados en este artículo que escribes.

    Abrazos Cata

    Reply
  • Yamith Chabur 11 diciembre, 2019 at 8:16 pm

    Cuando leí tu texto dije: de una es el momento de no sentir miedos y hacer lo que dice cata… después me acorde que ya tengo la prima empeñada y se me pasó. Jajajaja. Igual es un muy bonito mensaje. Gracias.

    Reply
  • Felipe 11 diciembre, 2019 at 8:34 pm

    Hola Cata, lindo texto muy agradable, siempre he sido introvertido y me incomoda resto las reuniones sociales y todas esas cosas, constantemente vivía con miedo (aun sigo con miedo pues) pero me pasó algo parecido, mi primer viaje solo fue a Japón, el sueño de vida,(por lo otaku, geek) pero estando allá todo el tiempo sentía miedo de que pasará algo o de que me metiera en líos (estaba al otro lado del mundo solo) mis primeros días fueron solo panico, pero al igual que tu disfruto mucho de la soledad y en el proceso de viaje fui pasando por ese tipo de preguntas que planteas y mientras más viajaba más respuestas encontraba y menos miedo sentía, hace dos meses estuve en México también y me gustó mucho ese país, vi tus fotos me dan buenos recuerdos, ademas porque también me pintaban un país super caótico (de hecho esta bien complicado el tema allá pues) pero me estrelle con un país que está muy adelante de nosotros en todo, y pensaba «tercermundistas nosotros» (aunque sigue siendo un país muy machista aun) pero si quedé preocupado con tu experiencia de pánico por allá «pero como asi que le paso?» jaja, hagale sin miedo Cata, un abrazo.

    Reply
  • Hugo Pérez 11 diciembre, 2019 at 8:57 pm

    Cata, que delicia para el alma leerte, esas palabras tan reveladoras como espejo brillante de lo que callamos los solitarios. Hace un año te escribi acerca de otro blog tuyo y lo similar de mi situación. Ahora mas que nunca te entiendo, comparto tus ideas y puedo decir «no estoy solo».
    Mi consejo; AMA como lo haces, pero no al 100%, da el 99% y ese 1% ea para ti, no es que sea menos preciarse, es que lo mas bello ea Amar.

    Un abrazo Cata.

    Reply
  • Moisés 11 diciembre, 2019 at 10:48 pm

    Hola Cata nunca te comento, pero me gustan mucho tu blog y tú forma de ser «influencer» por eso te seguiré siempre. Te admiro porque piensas cómo la gente de bien, la gente del pueblo. Y acabo de comprarme dos libros que quería gracias a ti, porque la vida es para darse gusto!
    Saludos! Muaahha

    Reply
  • Carolina Leal 12 diciembre, 2019 at 12:36 pm

    Gracias, por dejarnos ver esa parte humana con la que muchos nos identificacamos, es ver más allá de lo que las redes sociales siempre quieren mostrar pero que muchas veces tan solo son apariencias; cada quien publica lo que quiere pero poco sabemos realmente lo que se siente, se piensa, se sufre o goza… Muchas gracias me sentí totalmente identificada estoy en proceso de no dejarme ganar por el miedo, la inseguridad y la ansiedad que no nos deja vivir en el ahora.

    REPLY

    Reply
  • Stefy Barbosa 15 diciembre, 2019 at 10:09 pm

    Palabras como estás son las que necesitan constantemente ya que a veces no se tiene el suficiente valor para afrontar ese miedo que carcoma cada etapa de la vida y si nosotros mismos no somos capaces de vencerlo, seguramente nadie lo hará; tenemos la responsabilidad de decidir si se arriesga o se deja perturbar.

    Reply
  • VANESSA JIMENEZ 17 diciembre, 2019 at 11:01 am

    tus palabras llegaron directo a mi alma… gracias totales

    Reply

Responder

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *