¿EN SERIO ES TAN DIFÍCIL SER HONESTO?

Publicado 16 mayo, 2019 Por Catalina Bernal

Hace unos días un amigo me pasó una publicación en Instagram que nombraba la que ahora se conoce como “ansiedad climática” y se refiere puntualmente a lo que las nuevas generaciones sienten y experimentan con respecto a todo lo que tiene que ver con el cambio climático y demás, sí, ese desasosiego por el aterrador futuro que se ve no tan a lo lejos.

Desconocía completamente que esa abrumadora sensación ya tenía nombre y apellido y tengo que decir que sí, yo siento precisamente eso, ansiedad por todo lo que al parecer, si seguimos así, va a pasar. Me estresa, me inquieta y me entristece, que aun cuando tenemos todo para hacer las cosas bien, la mayoría de las veces escogemos hacerlas mal.

Si nos situamos en lo que sucede en Colombia, política, social y culturalmente hablando, el panorama tampoco es alentador. Aquí lo que creo experimentar es “ansiedad mediática”, sí, lo llamo así porque sencillamente todo lo que veo, leo y escucho me trastorna un poco, las redes sociales cada día son más agrestes y descontroladas y lo peor, los protagonistas de estos episodios, son cada día más decepcionantes.

¿En serio es tan difícil ser honesto? En lo personal, recibí en mi casa una educación de primera y no me refiero a que me “codeaba” con gente de apellidos “importantes”, o a que me fui de intercambio a otro país a estudiar o a que fui al colegio más exclusivo de Bogotá, no, para nada, ahí no radica la calidad de la educación.

Si han leído otras publicaciones de este blog, sabrán que mi vida no ha estado rodeada de dinero y “lujos”, vengo de una familia colombiana normal, también hubo necesidades pero siempre tuve lo necesario, estudié en un colegio público, para ir a la universidad tuve que trabajar mucho y la verdad es que de todo eso me siento muy orgullosa y agradecida. ¡GRACIAS PAPÁ Y MAMÁ!

Mis papás se encargaron de darnos a mí y a mis hermanos una educación de primera y hablo de valores, de esos que hacen realmente valiosa a una persona. No voy a decir que mi familia es la familia perfecta, no, porque no lo es, pero la verdad es que yo si digo con propiedad que me educaron muy bien, tanto, que a veces creo que ser tan educada no paga en este país.

De todo el mar de problemas que nos rodean, la deshonestidad y el arribismo son dos cosas que lideran la situación tan jodida en la que estamos y que no nos permite sacar la cabeza del agua, al contrario, cada vez nos hunden más. Esto no sólo tiene que ver con los políticos que nos ven la cara todos los días, también tiene que ver con aquellos que no cuidan la ciudad, que no pagan un pasaje, que no tratan bien a sus empleados, que se aprovechan del poder de sus puestos de trabajo, que monopolizan lo que es de todos, etc., etc., me refiero a todos ellos y más.

¿En serio es tan difícil hacer las cosas bien? ¿En serio la avaricia es tan poderosa como para cagarnos en todo el mundo? ¿En serio es tan difícil pensar en los demás? ¿En serio es más chévere joder al otro? ¿En serio?

Nuestros problemas no vienen sólo de quienes dicen gobernarnos, no, nuestros problemas vienen de la casa, de la falta de valores y educación que nos corroe, la falta de sentido de pertenencia, la falta de todo, en serio es de todo. ¿No se han sentido tan agobiados que quisieran irse ya mismo de Colombia? Y no porque otros países pinten mejor, sino porque en serio todo lo que sucede aquí convierte nuestro futuro en algo inviable.

El que se parquea donde no debe, el que pasa las calles por donde no es, el que sigue derecho cuando el semáforo está en rojo, el que se levanta todos los días única y exclusivamente  a quitarle a los demás todo por lo que han trabajado y eso si les va bien, porque en un descuido se pierde hasta la vida. El que prefiere hacer una “triquiñuela” para ahorrarse una plata y tener a sus empleados medio contratados, el que no pierde oportunidad de intimidar a una mujer en la calle porque sí, el que se queda con lo que no es suyo por más insignificante que sea, el que promete y no cumple, aquellos y aquellas que han hecho de la palabra una miseria, todos ellos y más, son los que conectan esta cadena de errores.  No creamos que porque no somos de la “clase política” de este país no somos culpables.

He estado en escenarios en los cuales me he sentido una completa idiota por saber comportarme, por ser honesta y por querer hacer las cosas bien. Sí, también pienso que soy una “soñadora” porque yo creo en la gente, yo creo que las cosas pueden ser mejor, pero los hechos demuestran lo contrario, es difícil mantenerse positivo frente a un futuro tan desolador, es aún más complicado ver que quienes deberían buscar el bien común, nos dan una patada en la cara todos los días.

Uno siempre escucha decir a las personas que en este país no hay oportunidades, pero yo al contrario creo que por lo menos tenemos la oportunidad de decidir no dañar a los demás, es lo mínimo, es un beneficio que nos otorga el libre albedrío. Sé también que opinar sin vivir las situaciones no es lo más acertado, pero no puede ser que nuestro cerebro no vea más allá que hacer las cosas mal, es que en serio me niego a creerlo.

Para los políticos corruptos y deshonestos de este país:

¿En serio pueden dormir tranquilos?

¿En serio esto les enseñaron sus papás?

¿En serio prefieren robarse la plata que destinarla a los proyectos que son? Como a la alimentación de niños en condiciones vulnerables.

¿En serio se nos van a reír en la cara hasta sus últimos días?

¿En serio disfrutan avergonzarnos tanto frente al mundo entero?

¿En serio se sienten orgullosos de lo que son y lo que han hecho?

¿Qué se siente alimentarse con la plata del pueblo que muere de hambre?

¿En serio creen que representan la tan anhelada paz en este país?

¿En serio no les corre sangre por la cara y todavía se atreven a mostrarla aún cuando sabemos de sus corruptas y descaradas acciones?

¿En serio para esto querían ser políticos?

¿En serio es tan difícil ser honesto? ¿¿¿¿¿¿En serio??????

Y para los que somos gente de bien y creemos en el cambio, sigamos creyendo aunque sea difícil, aunque los días parezcan oscuros, aunque no veamos la salida todavía, sigamos creyendo, porque a la gente de bien le va bien, tarde o temprano.

Cata B.

3 Comments

  • Wilson Clavijo 16 mayo, 2019 at 6:29 pm

    En este país obrar bien a veces trae más consecuencias que ser corrupto, porque muchos son los untados en la corrupción global, no sólo en el ámbito político. Aún con eso posts como este me llenan de un poco de esperanza de esta situación tan desalentadora. Gracias por expresarte!

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  • Mauricio Lugo 16 mayo, 2019 at 8:55 pm

    Me siento idéntico a tu situación. No hay tal desesperanza mas grande que exista como lo que tu has descrito y créeme, es mucho el nivel de decepción que siento al verme enfrentado todos los días a esto, directa o indirectamente. Gracias por expresar lo que muchos sentimos y se siente bien saber no ser el único que piensa a diario como vivir para beneficiar a otros.

    Saludos

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  • John Ramirez 17 mayo, 2019 at 8:56 am

    Estoy de acuerdo y aunque a veces parece una lucha quijotesca no podemos rendirnos, el obrar bien es lo único que puede sacar a este país y su gente de este espiral de pobreza y desesperanza, un paso importante es hablar de ello y darnos cuenta que «los buenos seguimos siendo Mas».

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