LAS VECES QUE HE DICHO «TE AMO», NO LO HE SENTIDO

Publicado 10 junio, 2019 Por Catalina Bernal

Y saber que la única vez que lo he sentido no he sido capaz de decirlo.

Si les ha pasado las dos cosas o una de las dos, bienvenidos a mi mundo. Varias personas tienen una percepción equivocada sobre mí y no los culpo, tampoco  me interesa estar rectificando los conceptos que los demás tengan. Sin ánimo de sonar prepotente, la verdad es que para mí es realmente importante sentir una conexión con las personas que quiero tener cerca y es con ellas con quien la mayoría de las veces puedo demostrar lo que siento.

No voy a mentir, en cuanto a sentimientos si puedo llegar a ser bastante “sangre fría”, esto no significa que ande por ahí jugando con la gente, “rompiendo corazones”, ni humillando a los demás, no.  Esto quiere decir que trato de ser lo más consecuente posible con mi mente y mi corazón, si se trata de querer a alguien lo hago con todas mis fuerzas, si por el contrario ya no siento algo parecido, prefiero enfrentar la situación y no fingir. Enfrentarlo traduce: terminarlo.

Para mí existen varios tipos de amor, el que puede sentir uno por los papás, por un hijo, por una mascota y diría que hasta por una profesión u oficio, pero el más “complicado” de los amores, es ese que se siente por alguien que no es ni familia, ni mascota, ni hijo. Ese que una vez se siente, genera un vacío en el estómago, acelera el corazón y ocupa la mente; ese que saca a flote cosas de uno que ni sabía que existían.


«El amor es el anhelo de salir de uno mismo»

Charles Baudelaire.


Gran parte de mi existencia he sido bastante escéptica con respecto al amor, sus significados, las situaciones que genera, etc. De hecho todavía es una de las cosas más aterradoras para mí, una de las cosas más difíciles de expresar y aceptar. Recuerdo la primera vez que un hombre me dijo que me amaba, me agarró tan desprevenida, me lo dijo tan cerca y tan de frente que me quedé sin palabras durante varios minutos, lo camuflé con risa nerviosa pero realmente no era capaz de decir absolutamente nada, estaba tan perturbada que recurrí a lo que para mí era lo más fácil, decir que sentía lo mismo cuando realmente no lo sentía.

Era una época en la que la adolescencia se apoderaba de mi ser, por lo cual fui bastante idiota en muchos aspectos de la vida, pero no me culpo, ahora creo que era lo que tenía que suceder en ese momento.  Mi intención no era herir a nadie, pero preferí maquillar la situación sacrificando mis sentimientos a cambio de no romper el corazón del sujeto en cuestión. Al poco tiempo  sucedieron varias cosas no muy agradables y también se me fue apagando la llama del falso amor, todo se desmoronó en cuestión de semanas.

Después de dicho suceso me sentí tan aliviada de no tener que volver a decir “te amo” sin sentirlo, realmente me costaba pronunciarlo y hasta escribirlo por chat, a diferencia de otras personas que tal vez en su adolescencia sintieron que amaron con locura, para mí era lo más difícil de estar con alguien, le huía al “te amo”.

No he sido una mujer de muchos noviazgos, ni de salir mucho a citas, porque salir por salir no es lo mío, si la persona con la que voy a estar en una “cita” no me genera el suficiente interés, es muy probable que no salga, es por eso que mis épocas de soltería son extensas. Esto no tiene que ver con que sea exigente o no al momento de salir con alguien, es simplemente que si no siento una mínima conexión, tengo que ser consecuente conmigo misma y dejar pasar esa “oportunidad”, seguro que si salgo con alguien porque sí, se me va a notar y tampoco quiero hacer pasar malos momentos a nadie.

El siguiente “te amo” sucede varios años después, con alguien a quien quise mucho pero no amé. La aterradora frase aparece en un momento de la relación en que si, había cercanía, confianza, cariño, felicidad pero amor no era lo que yo sentía precisamente. En un momento en el que la conversación no iba por ese lado, de la nada me río de algún chiste y como sucede en las comedias románticas, el personaje en cuestión pronuncia lo que mis oídos no esperaban escuchar.

Ese fue tal vez el “te amo” más espeluznante de todos porque en ese momento de mi vida me sentía comprometida con este sujeto y si se lo dije antes a otra persona por la cual no sentía más que un gusto físico,  en este nuevo escenario sentí que no tenía escapatoria por lo cual respondí que también lo amaba, pero sinceramente lo que tenía era un miedo infinito porque me sentí obligada a sentir amor, para mí era alguien que lo merecía, un gran tipo en todo el sentido de la palabra, pero yo no era capaz de sentirlo y eso me mataba poco a poco.  

A esta nueva etapa la llamaré el “post te amo”,  porque cada vez que él me lo decía yo sentía que era mi obligación responder con lo mismo así no lo sintiera y como en la relación anterior, la mentira se fue diluyendo porque mi mente y corazón no estaban en la misma sintonía, lo quería sí, pero no lo amaba. Busqué amor en lo más profundo de mi ser pero no encontré y me fui dando cuenta que así no funciona y por esa y otras razones ese episodio terminó.

No estoy insinuando que para mí el amor tiene que ser perfecto como en las películas, de hecho creo más en sus imperfecciones, pero el día que sentí lo que jamás había sentido antes, ese día me dije “Ahhhh! Con que esto es de lo que hablan…”  y por eso creo que lo que pasa en las historias  sobre amor llevadas a la pantalla, los libros, las canciones, etc., no son tan alejadas de la realidad, algo en común tienen con nuestras vidas y por eso nos sentimos tan identificados cuando las vemos representadas.

En el contexto de una relación entre dos personas que se atraen, se desean, se extrañan, se piensan, etc., para mí hay una diferencia entre un “te amo” y un “te quiero”.  Cuando he dicho lo segundo lo he sentido sinceramente, pero lo primero es tan poderoso para mí que aún me lo guardo para cuando yo sienta que es el momento indicado. No siempre amar a alguien significa estar juntos, compartir la vida y ser felices, qué bien por quiénes han sido afortunados y el universo ha conspirado para que lo puedan vivir de esa forma, para quiénes aún guardamos esos secretos llegará nuestro momento…

Para mí las relaciones nunca han sido una prioridad, en este momento de la vida no es que esté buscando una en particular pero no me niego a la posibilidad de que suceda en algún momento. Hay situaciones que prefiero dejárselas al tiempo y que me sorprenda, me inquieta mucho saber que hay cosas que no puedo controlar como esas y otras cosas de amor,  pero es lo realmente emocionante. Espero que mi primer “te amo” sincero no sea con una persona como yo que fingió sentirlo…

Cata B.

EL ÁLBUM QUE ESCUCHÉ MIENTRAS ESCRIBÍA:  ‘Desintegration’ THE CURE, 1989.

6 Comments

  • David Alvarado 10 junio, 2019 at 4:48 pm

    Concuerdo contigo, el tiempo se encargará de curar todo lo que llegue a tu corazón, en ese caso sigo tu ejemplo: Que pase lo que tenga que pasar y lo demás vale un reverendo cacahuate… Ánimo que a tu lado encantado estaría…

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  • Stefy Barbosa 10 junio, 2019 at 4:50 pm

    Cata: No sabes lo identificada que me siento con esta historia, es muy difícil decir «Te amo» cuando ves que no sientes exactamente lo mismo por esa persona hasta el punto que tienes que darle fin para que nadie salga lastimado, pero eso son etapas de la vida que debemos seguir experimentando mientras que llega ese «día» para decir realmente «Te amo».

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  • Germán A 11 junio, 2019 at 4:26 am

    Para variar Cata también identifica bastante historia

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  • Marlon Garcia 11 junio, 2019 at 1:42 pm

    Cata muy cierto lo que dices, todo llega en el momento que debe llegar, termino mi comentario con estás frases.

    Un beso es sólo un beso hasta que encuentras a la persona que amas

    Un abrazo es sólo un abrazo hasta que encuentras a quien siempre estás pensando.

    Un sueño es sólo un sueño hasta que se hace realidad

    El amor era sólo una palabra hasta el día en que llega el indicado.

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  • Juan Sebastian Rocha 23 julio, 2019 at 8:39 pm

    Cata por eso es que últimamente me he cerrado mucho a las relaciones, en las últimas relaciones que he tenido o he esperado que me lo digan, donde me han dicho que soy muy frío o «porque yo siempre tengo que dar el siguiente paso en la relación», o como me paso antes de esto, decirlo y que no sea recíproco y que sólo lo diga por obligación, obligación que no se ha impuesto. No entiendo en qué momento esa palabra se volvió recíproca así no se sienta sería mejor ser sincero al decir o no decir esa frase para que seamos más felices y más abiertos con las otras personas, no guardar sentimientos y cosas por no herir a la otra persona

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  • Mauricio P. 3 septiembre, 2019 at 5:53 pm

    Lo complicado de todo es saber en que momento podemos decir un te amo, la verdad es que para el amor no existe una escala ideal donde podamos entender en que momentos o en que intensidad de una relación, empezamos a dejar de querer para empezar a amar; simplemente es una sensación que se va dando a medida que la interacción con el otro se va dando, a veces creo que estamos envueltos en un imperativo impuesto por quienes nos han hablado del amor, a quienes le creemos por alguna razón, que nos obliga a sentirnos mas ligados a una palabra, que a lo que en realidad es importante, que es el sentimiento.
    Sentir amor por alguien es una sensación de plenitud, el amor no puede estar supeditado a ninguna experiencia anterior propia o ajena, el amor es desconocer por completo lo que se siente y sin embargo tener la valentía de continuar experimentando una sensacion que a todos nos resulta envolviendo, en mil y una dudas, pero ahi esta lo interesante de enamorarse, la valentia que demostramos ante un hecho que nos puede terminar marcando para bien o para mal, algo que sin duda alguna vale la pena.
    Fue muy bueno leerte, Catalina.

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